Cataluña es la mayor potencia mundial en hockey sobre patines y cuenta con las empresas más punteras.
MANEL SERRAS - Barcelona - 11/01/2010
El debate del hockey sobre patines no es, en absoluto, banal. Se trata de asegurar la supervivencia. Algo que no es nada sencillo en tiempos de crisis como los que están devastando el mercado nacional e internacional. Los equipos sufren, no tienen dinero porque los patrocinadores o dan marcha atrás o rebajan sus aportaciones. Los deportistas necesitan alicientes para continuar en un deporte en recesión que, además, les resulta caro -550 euros el equipamiento completo-. Y las empresas dedicadas al sector luchan para no verse engullidas en la negativa dinámica actual.